Es imposible oponer más resistencia, el estampado más iconico de los 70s está viviendo su mejor momento.

Tie-dye, en español, significa atar-teñir. En Japón, a esta técnica tradicional se le denomina shibori. Pero, en japonés, además de contener los verbos: atar y teñir, la palabra incluye otros sentidos en su significado que intervienen en el proceso de esta técnica; shibori también es retorcer, apretar, presionar y amarrar.

Las prendas que lucen el desorden cromático del tie-dye de inmediato remiten a la época del hippismo. Psicodelia giratoria de colores, destellos électricos desvaneciendo en blancos desteñidos, la ruptura de cualquier armonía estética, eso es lo que resume esta tendencia.

Si hoy hablamos del tie-dye no es porque haya un movimiento de neo-hippismo o algo parecido. Todo lo contrario, las casas de moda más sofisticadas han traído esta técnica para convertirla en una tendencia masiva, deseable y a la moda; pero no en los looks casuales y relajados de la moda setentera sino en una onda más sofisticada.